martes, 9 de septiembre de 2008
Y2Champ
Cuando allá por 1999 Chris Jericho fichó por la WWE (por aquel entonces WWF) se convirtió automáticamente en mi nuevo ídolo. Y es que lo tenía todo para serlo: luchador muy técnico, canadiense al igual que Bret Hart, heavilón reconocido (tiene su propia banda, Fozzy, que incluso ha llegado a versionar "The prisoner" de Iron Maiden), con los pelos largos (aunque ahora se los haya recortado... como yo... ¿coincidencia?) y bastante payaso con el micro. Este domingo, seis años después de su último reinado, Y2J ha vuelto a ganar el campeonato del mundo de la WWE. Este hecho no me ha alegrado tanto como debería porque los títulos en la WWE hoy en día no valen una mierda (imaginaos que se jugase una final de Champions cada semana) y las historias van al impacto inmediato en lugar de buscar una narración coherente y atractiva a medio-largo plazo (imaginaos que el Madrid y el Barça se intercambiasen jugadores cada semana sin el más mínimo criterio) pero, qué coño, siempre es un gustazo ver cómo tu ídolo alcanza el éxito profesional. Otro motivo más para querer que el mundo no se acabe mañana, sería una pena que su reinado no durase ni una semana...
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